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Φ FILOSOFÍA NUEVA ________________________________________________________________________
NOCIONES FUNDAMENTALES DE METAFÍSICA [1] Entre las nociones fundamentales de la Filosofía se encuentran las nociones de ser (esse) y ente (ens). [2] Habitualmente llama ser (esse) a lo que existe (ens), acto de ser (actus essendi) o existencia (existentia) [3] Entendido como acto de ser, el ser es lo participado a todo ente, pues [4] el ser es lo que todos los entes poseen y les hace existir (esse) y ser de un modo determinado. [5] El ente es el ser contingente, intrínsecamente compuesto de materia y forma, y [6] es “aquello que está existiendo” (tó ón) constituido de esencia (concebida como potencia) y acto de ser (acto), [7] siendo la mismísima existencia el acto o actualidad de la esencia. [8] En efecto, la esencia existe en la existencia, pero [9] es en la esencia donde reposan las categorías de un ente. [10] La esencia es el modo (más comprensivo) de existir que tiene un ente, y [11] aunque la esencia no implique necesariamente la (presencia de) existencia, la existencia sí contiene a la esencia. [12] La verdad, por su parte, queda en el ámbito del concepto, por eso refiere a la esencia [13] mientras lo real designa a lo que posee existencia. [14] Ciertamente puede lo verdadero no ser real (pues es posible definir una esencia sin que ésta esté actualizada por la existencia), basta con que haya una concordancia lógica entre dos términos. [15] Pero existe otro modo de presentación del ente, según el cuál algunos hablan de sustancias y accidentes, pues [16] en el ente se encuentran dos modos fundamentales de ser: [17] “aquello que existe en sí mismo” (y se llama sub-stantia) y [18] “aquello que existe en otro” (y se llama accidentes o categorías) y apoya su existencia en el substrato aquel, que es el soporte real de las categorías. [19] Las categorías son las determinaciones específicas de cada ente (luego de la categoría substantia, siguen la cualidad, cantidad, relación, lugar, tiempo, acción, pasión, posición y estado). [20] Se llama substantia (usía) a aquello que, existiendo de suyo y en acto, soporta a las (demás) categorías y les permite existir de modo efectivo. [21] Ahora bien, no es estático el ente o sustancia sino una realidad dinámica, por eso está en continuo devenir o cambio. [22] En efecto, la sustancia puede cambiar de dos modos: [23] sustancialmente (a través de la generación y la corrupción) o [24] accidentalmente (cambiando de lugar, a lo que se llama traslación o movimiento, sufriendo alguna alteración, tal como se llama a la alteración en su cualidad, o aumentando, creciendo, es decir, cambiando en su cuantidad). [25] A aquello que es el principio del cambio se lo denomina causa, y [26] una causa puede ser eficiente, formal, material o final, según genere u oriente el devenir del ente extrínsecamente (como lo hacen la causa eficiente y la final) o constituya su mismo ser intrínsecamente (tal como hacen la causa formal y la material). [27] Estas nociones entorno al ser y al ente han ido agrupándose con el transcurrir de los siglos en un “cuerpo (filosófico) doctrinal” al que se llamó “metafísica” u, según una designación moderna, “ontología”. [28] Muchos han sido los autores que contribuyeron a la formación de esta antiquísima disciplina filosófica, y otros tantos autores han intentado demoler sus cimientos, por considerar esta “filosofía” un modo de cosificar a la realidad en esquemas estáticos, lógicos, cerrados y dogmáticos que terminaron contradiciendo el dinamismo del ser mismo que intentaban presentar. [29] Pero más allá de la aceptación o rechazo de estas nociones, consideramos que son ellas un camino obligado a transitar en cualquier introducción a la Filosofía, pues el interrogante por el ser, en cuanto fundamento de cuanto existe, sigue siendo “la pregunta” filosófica por excelencia, más allá de sus respuestas. [30] En efecto, la respuesta a la cuestión acerca del fundamento de cuanto existe será determinante en el tratamiento de aquellos entes singulares sobre los que cada disciplina filosófica centrará su atención. Por eso, la visión del ser, fundamento de la realidad, es el punto de partida de cualquier reflexión filosófica rigurosa.
Prof. Pablo H. Bonafina
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