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Φ FILOSOFÍA NUEVA ________________________________________________________________________
ENTORNO A LA “ÉTICA”
[...] Habitualmente entendemos que “ética” es lo mismo que “moral” (aunque posean los términos, histórica y rigurosamente considerados, cada uno su matiz propio). En efecto, para los antiguos griegos el éthos (de donde proviene el término “ética”) era el adecuado modo de vivir orientando las acciones concretas según los valores y las costumbres. Los romanos formalizaron su éthos singular y fundaron así la moral (del lat. Mos, moris), integrada por el Derecho y sus leyes.
Para las culturas antiguas, nadie ni nada quedaba fuera de la regulación de éste éthos. Hoy se llama “ética” a la disciplina filosófica que reflexiona (y juzga) acerca de los actos humanos desde la perspectiva del bien y del mal (lo bueno y lo malo). Así, a partir de un análisis de los actos humanos se analizan sus elementos y se llega, incluso, a proponer un obrar determinado (universal) siguiendo y apoyándose en ciertos principios (universales).
NOTA 1: Cualquier ética se sustenta en una determinada antropología (disciplina filosófica que reflexiona sobre la naturaleza del hombre), y será consecuente con ella. A su vez, toda antropología se sustenta en cierta cosmovisión.
Ahora bien, la Ética siempre refiere a un conjunto de normas (de acción) aceptadas por una determinada cultura y que sirve de regla y medida del obrar para una sociedad. Pero varían las normas como varían las costumbres, y varían las costumbres como varían las acciones –pues las acciones son respuestas del hombre ante las distintas situaciones. Por eso cada nueva situación impone la necesidad de considerar una (nueva) acción que corresponda a la nueva realidad que se haya hecho presente en medio de los hombres. La Filosofía, para no entrar en contradicción consigo misma, sabe claramente que a una naturaleza dinámica (como lo es la naturaleza humana) debe seguirle una ética (pero que no puede ser de otra manera que) dinámica –siguiendo aquel viejo principio de que “el obrar sigue al ser” (operari sequitur esse, como dice Tomás de Aquino).
NOTA 2: Qué sea algo moral y qué no es una discusión harto compleja y, para muchos, imposible de dilucidar. Parece que muy pocas cosas son perennemente convenientes para la naturaleza del hombre, pues muchas son convenientes según las circunstancias en las que se encuentra el hombre concreto en determinado contexto vital.
También a la Ética corresponde reflexionar entorno a qué es el bien y el valor, y qué es el mal (tratando de buscar y encontrar sus causas). Esta tarea que se propone la Ética es tan difícil como determinar cuál es la verdad objetiva y cuál la subjetivada (para la Gnoseología o “teoría del conocimiento”), o qué es lo bello y qué es lo feo (para la “Estética”), pues sabemos que el contenido psicoafectivo de quien se pregunta es determinante en la formación de la propia perspectiva, y en la elaboración de una respuesta ética, gnoseológica y estética con fundamento real en las naturalezas (en la “esencia” de las cosas mismas). Y he aquí que nos asomamos a la cuestión ética fundamental y más controvertida: la objetividad y universalidad de las normas y leyes morales.
Parece pertinente pensar que el origen de la moralidad o eticidad es cíclico. La ética proviene del éthos (que siempre tiene una dimensión social, como el hombre), de donde a su vez salen los estilos concretos de vida según un proyecto vivencial, que es auxiliado por las normas y leyes. De modo que: La ética proviene del ethos cultural, y el ethos cultural del obrar del hombre, y el obrar del hombre procede de su naturaleza… Por eso, la discusión está muy lejos de estar cerrada, salvo para algunas “filosofías ideológicas” (como las religiosas, por ejemplo).
Según afirman los estudiosos, hay que afirmar que una Ética que vaya contra la naturaleza integral del hombre (con sus mecanismos represivos o imperativos del deber ser, por el deber ser en sí mismo) es una ética o moral antihumana, digna de ser dejada de lado (como dicen los críticos de la moral) y el peor enemigo del hombre mismo (tal como afirma la filosofía toda de Friedrich Nietzsche, especialmente sintetizada en OCASO DE LOS ÍDOLOS, “La moral como contranaturalaza”). En efecto, a guiarse por los hechos y la literatura filosófica más refinada y diversa, y las diferentes creencias o posiciones científicas (ya sean deontológicas o bioéticas), parece que aquello que en determinadas Éticas o Axiologías (así se llaman las “teorías de los valores”) se denomina “valor” (en griego se dice “áxios”, de allí el nombre de la disciplina que de ellos se encarga) no es algo tan objetivo como parece, y plantea de continuo un problema que en Filosofía no se puede eludir […]
Frag. de ENSAYOS PARA UNA FILOSOFÍA NUEVA del Prof. Pablo H. Bonafina. Ciudad Autónoma de Buenos Aires © 2009. [Obra inédita registrada pero no publicada]
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