Φ   FILOSOFÍA NUEVA 

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«DEL PÁLIDO DELINCUENTE»

Por el Dr. Friedrich Nietzsche

 

Ustedes, jueces y sacrificadores, no quieren matar hasta que el animal haya inclinado la cabeza? Miren, el pálido delincuente ha inclinado la cabeza: en sus ojos habla el gran desprecio.«Mi yo es algo que debe ser superado: mi yo es para mí el gran desprecio del hombre» -así dicen esos ojos.

 

El haberse juzgado a sí mismo constituyó su instante supremo: ¡no dejen que el excelso recaiga en su bajeza! * [Pues] No hay redención alguna para quien sufre tanto de sí mismo, excepto la muerte instantánea.

 

El matar de ustedes, jueces, debe ser compasión y no venganza. ¡Y mientras matan, cuiden de que ustedes mismos justifiquen la vida! * No basta con que se reconcilien con aquel a quien matan. La tristeza de ustedes sea amor al superHombre: ¡así justifica[rá]n su seguir viviendo!

 

«Enemigo» deben decir, pero no «pícaro»; «enfermo» deben decir, pero no «pícaro»; «tonto» debéis decir, pero no «pecador».

 

Y tú, rojo juez, si alguna vez dijeses en voz alta todo lo que has hecho con el pensamiento: todo el mundo gritaría: «¡Fuera esa inmundicia y ese gusano venenoso!»

 

Pero una cosa es el pensamiento, otra la acción, y otra la imagen [o representación] de la acción. La rueda del motivo no gira entre ellas. [En efecto, fue] una imagen [la que] puso pálido a ese pálido hombre. Cuando realizó su acción él estaba a la altura de ella: mas no soportó la imagen de su acción, una vez [que fue] cometida ésta. Desde aquel momento, pues, se vio siempre como autor de una sola acción. Demencia llamo yo a eso: [puesto que] la excepción se invirtió, convirtiéndose para él en la esencia. * La raya trazada sobre el suelo hechiza a la gallina; el golpe dado por el delincuente hechizó su pobre razón -demencia después de la acción llamo yo a eso.

 

¡Oigan, jueces! Existe todavía otra demencia: la que precedió a la acción. ¡Ay, no me han penetrado bastante profundamente en esa alma!

 

-Así habla el rojo juez: «¿por qué este delincuente asesinó? Quería robar». Pero yo les digo [que] su alma quería sangre, no robo: ¡él estaba sediento de la felicidad del cuchillo! * Pero su pobre razón no comprendía esa demencia y le persuadió. «¡Qué importa la sangre!, [le] dijo [su razón]; ¿no quieres al menos cometer también un robo? ¿Tomarte una venganza?» *   Y él escuchó a su pobre razón

 

--como plomo pesaba el discurso de ella sobre él: entonces robó, al asesinar. No quería avergonzarse de su demencia.  *   Y ahora [aqu]el plomo de la culpa suya vuelve a pesar sobre él, y de nuevo su pobre razón está igual de rígida, igual de paralizada, igual de pesada. * Con que sólo pudiese sacudir su cabeza su peso rodaría por el suelo: pero ¿quién [es el que] sacude esa cabeza?

 

¿Qué es ese hombre? Un montón de enfermedades, que a través del espíritu se extienden por el mundo... [y es] allí [donde] quieren hacer su botín. * ¿Qué es ese hombre? Una maraña de serpientes salvajes, que rara vez tienen paz entre sí -y [por lo cuál] cada una se va por su lado, buscando botín en el mundo.

 

¡Miren ese pobre cuerpo! Lo que él sufría y codiciaba, auquella pobre alma lo interpretaba para sí, lo interpretaba como placer asesino y como deseos de la felicidad del cuchillo. * A quien ahora se pone enfermo lo asalta el mal, lo que ahora es mal: el enfermo quiere causar daño con aquello que a él le causa daño. Pero [ya es sabido que] ha habido otros tiempos, y otros males y bienes.   *  En otro tiempo eran un mal la duda y la voluntad del Sí mismo. Entonces el enfermo se convertía en hereje y en bruja: como hereje y como bruja sufría y quería hacer sufrir. * Pero esto no quiere entrar en sus oídos [ya que] perjudica a sus buenos -me dicen. Pero ¡qué me importan a mí sus buenos! * Muchas cosas de sus buenos me producen náuseas y, en verdad, no su mal. ¡Pues yo quisiera que tuvieran [sus buenos] una demencia a causa de la cual pereciesen, del [mismo] modo [que] ese pálido delincuente!   *   [Y] En verdad, yo quisiera que su demencia se llamase verdad o fidelidad o justicia: pero ellos tienen su virtud para vivir largo tiempo y en un lamentable bienestar.

 

Yo soy una baranda junto a la corriente: ¡que me agarre el que pueda agarrarme! Pero yo no soy su muleta.»

--Así habló Zaratustra.

 

[Lo que está entre paréntesis es un agregado nuestro. PhB]

* Los asteriscos separan párrafos y los uso aquí como indicaciones

de la gramática nietzscheana original del texto en alemán.

 

 

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DEL “PÁLIDO” CRIMINAL (Fragmento con notas)

De ASÍ HABLÓ ZARATUSTRA

Traducción del alemán © Pablo H. Bonafina  

 

El instante [1] supremo del ‘criminal’ [2] es cuando se juzga a sí mismo… No hay salvación alguna para quien sufre tanto por sí mismo a no ser la muerte instantánea…[3] Una cosa es el pensamiento, otra la acción [4] y otra [diferente] la ‘representación’ [5] de [aquel]la acción… Una ‘representación’ puso pálido al Hombre pálido [6]. Estaba a equivalente-altura de su acción cuando la Acción [realizó]: pero la ‘representación’ [de su acción] [ahora] lo asfixiaba. [Puesto que] siempre se veía él a sí ahora como una Acción Autor [7]. Locura [8] llamo yo [a] esto: la excepción invertida a él su esencia [9] (llegó a ser)… [porque] “el plomo de su Culpa sobre él” [estaba]… [10]

 

 

ASÍ HABLÓ ZARATUSTRA. El pálido Criminal, Libro I.

* Las expresiones entre corchetes son mías. PhB.

 

Traducción Registrada tomada de NIETZSCHE: PERSPECTIVA DE UN GENEALOGISTA,

obra inédita del Prof. Pablo H. Bonafina, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, 2010.

 

 

NOTAS al fragmento

 

[1] O el “momento”.

[2]  Algunos podrían traducirlo como “pecador”; se trata del “autor de algo considerado malo”.

[3] La “muerte súbita”, repentina y masiva.

[4] O el “acto”.

[5] El alemán “bild” es también: “cuadro”, “foto”, “idea” o “imagen”.

[6] Notemos la “pre-palidez” a la “acción” del “pálido” criminal.

[7] “Autor-de-su-Acción-”.

[8] Algunos traducen como “estar fuera de sí”, “demencia”.

[9] Pasó a “definirse” por su “obrar”; “el ser sigue al obrar” aquí –al revés de los clásicos.

[10] ALSO SPRACH ZARATUSTRA, Vom bleichen Verbrecher: «Ein Bild machte diesen bleichen Menschen bleich. Gleich[igual]wüchsig[wuchs: estatura] war [imperfecto de “sein”: era, estaba] er seiner Tat, als er sie tat: aber ihr Bild [imagen] ertrug [ahogamiento] er nicht, als sie getan [después] war. // Immer [siempre] sah [imperfecto de “segen”: ver] er sich [pron: se] nun [ahora] als [conj: cuando, como, que…] einer Tat [acción] Täter [autor]. Wahnsinn [locura] heiße [llamarse] ich dies [esto]: die Ausnahme [excepción] verkehrte [invertido] sich ihm [le, a él] zum Wesen [ser-esencia]… […] Und nun wieder [otra vez] liegt das Blei [plomo] seiner Schuld [culpa] auf ihm [él], und wieder ist seine arme Vernunft so steif, so gelähmt, so schwer.» WERKE IN DREI BÄNDEN, Manchen, 1954, Band 2, S. 300-302. http://www.zeno.org/Philosophie/M/Nietzsche,+Friedrich

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