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Φ FILOSOFÍA NUEVA ________________________________________________________________________
NOS SIGUEN DISTRAYENDO CON FÁBULAS...
... Nos han contado una historia acerca del mundo y de todas las cosas. Algunos “viejos hombres” han inventado una fábula y nos la vienen haciendo creer cierta desde hace siglos. Pero tal vez eso no sea lo peor, sino que aquellos “inventores” desaparecidos han logrado imponer su voluntad, y han, por un lado, convencido a las generaciones siguientes; otros se han olvidado de la “realidad”; otros prefieren no recordar (por razones no del todo plausibles), y, finalmente, otros no saben que se trata de fantasía. Pero la cuestión es que el mundo en el que vivimos no es como es, ni como nos dijeron que era. El mundo que nos rodea es siempre más, y menos también. Es diferente. Es una suerte de manantial del que cada “hombre con voluntad”, con sus sentidos e inteligencia, condicionados por su educación, cultura y experiencia, ve de una determinada manera, toma una muestra -–a la que podríamos llamar “perspectiva”–- e intenta comunicarla como verdadera, universal, válida en todo tiempo y circunstancia, y susceptible de ser asumida por todos. Pero un manantial no deja de fluir, y la “realidad” no deja nunca de escabullirse en su dinamismo constante de entre los recovecos del entendimiento humano, y no puede, a causa de su naturaleza misma, dejarse apresar en esquema lógicos, lingüísticos, culturales, religiosos, ni de ningún otro tipo. Por lo que resultó conveniente, y hasta fue necesario --se diría, que, llegado el caso, alguien nos haga la invitación a (re)contemplar la “realidad”, ayudándonos a descubrir aquellas perspectivas que muchos han asumido de modo acrítico y otros sin quedarles más remedio, y que tal vez debamos abandonar de una vez por todas... Ésta fue la tarea que asumieron como propia algunos espíritus elevados y refinados, a pesar de las acechanzas de la Voluntad de Engaño (encarnada por doquier), que no cesa de pronunciar la Palabra Verdad y Bien; Mentira y Mal, y tantos ídolos como ella misma se ha construido a lo largo de los siglos... Pues bien, dadas las circunstancias, y la ceguera y/o cobardía persistente de muchos, mi deseo de sumarme, modestamente, a ésta tarea de desenmascaramiento iniciada. Pues la filosofía, si cabe, debe desandar el camino de las grandes fábulas...
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