Φ   FILOSOFÍA NUEVA 

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de “ESCRITOS PÓSTUMOS”

de Friedrich W. Nietzsche

 

 

PARA LA «APARIENCIA LÓGICA»

 

            Los conceptos «individuo» y «especie» son igual­mente falss y meramente aparentes. [...] (La forma vale como algo duradero y, por tanto de pleno valor. Ahora bien la forma ha sido inventada, meramente por nosotros y por mucho que «se realice la misma forma» no significa que sea la misma forma, sino que siempre aparece algo nuevo y únicamente nosotros (que comparamos) sumamos lo nuevo -en la medida que iguala lo antiguo- en el conjunto de la unidad de la «forma». Como si se debiera alcanzar un tipo y, en cierto modo, la imagen inherente e imaginada.

 

            La forma, la especie, la ley, la idea, el fin, en todo ello se ha cometido el mismo error de introducir una falsa realidad en una ficción: como si el acontecimiento llevara en sí algún tipo de obediencia. Se lleva a cabo una separación artificial en el acontecimiento entre lo que hace y hacia lo que se dirige la acción (pero lo que y lo hacia que son puestos tan sólo por nosotros a partir de la obediencia a nuestra dogmática metafísico-lógica: ningún «hecho»).

 

            Esa compulsión por formar conceptos, especies, formas, fines, leyes, «un mundo de casos idénticos», no hay que entenderla como si con ella estuviéramos en condiciones de fijar el mundo verdadero, sino como compulsión por disponer un mundo donde fuese posible nuestra existencia. Creamos con ello un mundo que para nosotros es calculable, simplificado, comprensible, etc.

 

            Esta misma compulsión existe en la actividad de los sentidos que auxilia al entendimiento por ese simplificar, esquematizar, subrayar y elaborar sobre los que reposa todo «re-conocer», toda posibilidad de hacerse inteligible. Nuestras necesidades han hecho tan precisos nuestros sentidos que el «mundo de los fenómenos iguales» siempre se repite y por tanto adquiere la apariencia de la realidad.

 

         Nuestra subjetiva compulsión a creer en la lógica expresa tan sólo que, mucho tiempo antes de haber tenido conciencia de la lógica, no hemos hecho otra cosa que INTRODUCIR sus postulados en el acontecimiento. Ahora no podemos hacer otra cosa que encontrárnoslos en el acontecimiento y entonces suponer que esa compulsión garantiza algo sobre la «verdad». Nosotros somos los que hemos creado «la cosa», la «cosa idéntica», el sujeto, el predicado, la acción, el objeto, la substancia, la forma, después que hemos tratado al máximo de hacer igual, de hacer aproximado y simple.

 

            El mundo nos parece lógico, porque primero nosotros lo hemos logificado. 9[144]

 

 

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