Φ   FILOSOFÍA NUEVA 

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CIRCUNSTANCIAS CREADORAS Y CREADAS

 

            Sin ninguna duda que hay circunstancias que preexisten a la presencia de la persona en el mundo y constituyen su medio o contexto existencial condicionante. Entiendo por circunstancia todo tipo de condicionamiento ajeno a la persona (y hasta podrían considerarse con este nombre aun las inmanentes a la propia existencia) que influye en su vida, la afecta y la limita de alguna manera, definiéndola, formándola. Las hay positivas y negativas, es decir, aquellas que contribuyen al desarrollo integral de sus personas y aquellas que, por el contrario, las van afectando de modo negativo, defeccionando sus potencialidades naturales. 

 

            Las personas estamos de continuo sometidas a diferentes circunstancias que nos afectan y son éstas circunstancias las que van creando nuestra personalidad. En un diálogo vital nos vamos relacionándonos con nuestro medio y el resultado dialógico de nuestra existencia con sus circunstancias va conformando nuestra  personalidad. No determinan las circunstancias a la persona, pero la condicionan en todos sus aspectos susceptibles de determinaciones ulteriores que se realizan cuando entra en contacto con otras libertades y realidades.  

 

            Pero el hombre olvida con frecuencia su capacidad, consciente o inconsciente, de crear nuevas circunstancias. De allí que podamos hablar de “circunstancias creadoras” y “creadas”. Éstas últimas son las que la persona misma se encarga de generar con sus acciones y su responsabilidad (y distingo aquí culpa moral de responsabilidad libérrima antropológica). Pues la persona puede sobreponerse a las circunstancias dadas y volverse hacedor de nuevos condicionamientos, surgentes del uso de su propia libertad, más o menos conciente, y de su modificación de las estructuras que los rodean y afectan. 

 

            Las doctrinas antropológicas, sociológicas y psicológicas se encargan de reflexionar acerca de las circunstancias naturales y culturales, sociales y personales que influyen en la formación de las personas (y sus entornos). A las clásicas distinciones (y/o dialécticas) entre “persona y personalidad”, “individuo y sociedad”, “naturaleza y cultura” habría que agregar, en el bosquejo de una Filosofía nueva, esta otra de “circunstancias creadoras y creadas”.           

 

            Es tan cierto que las circunstancias nos hacen como que muchas de ellas son hechas por nosotros. Pero todavía sobre esto no parece concientizarnos lo suficiente. Y es que durante décadas se le ha quitado al hombre el peso de su parte en la construcción de sus circunstancias (y su contribución determinante en la construcción de las ajenas circunstancias) incluso, en el marco antropologías evolucionistas-deterministas, se llegó hasta convertir al hombre en una suerte de víctima y títere de sus condicionamientos (o lo que aquí decidimos llamar circunstancias creadoras). Mientras tanto, otros pensadores alzaron el estandarte de la libertad y de la no existencia de ningún elemento objetivo de naturaleza alguno y motivaron a los hombres a edificar sus existencias y mundos “desde la nada”. Pero nosotros, queremos contribuir con estas nociones esenciales al surgimiento de una antropología nueva, y decidimos sumarnos a tantos que deben andar por ahí, mostrando los efectos de los extremos, y proponer la necesidad de una consideración más abarcadora, honda, honesta y ajustada a los hechos. “Somos nuestras circunstancias” pero también, y las más de las veces, sus propios y mismos artífices.-

         

 

Prof. Pablo H. Bonafina

Ciudad de Buenos Aires © 2006

 

 

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